viernes, 1 de julio de 2011

Expresiones vergonzosas luego de las elecciones



Me he estado preguntando que se podría hacer por estos compatriotas coproencefalicos (con cerebro hecho de mierda) que han vertido comentarios discriminatorios, racistas, antiperuanos contra aquellos que hemos votado por Humala. Ellos no tienen la culpa de excretar sobre gran parte de la patria, y lanzar flores al iluso mundo donde viven, mundo que ostenta solo personas de piel blanca y ojos claros. Ellos desde niños fueron inculcados en la inferioridad del cholo, en la animalidad del negro, en la brutalidad del indio, en la limitación del rasgado, y también fueron educados en la superioridad del blanco, en la belleza del cabello rubio, en la melodía tierna del idioma anglosajón, o de cualquier idioma extranjero. Ellos aprendieron de su entorno a maldecir a su patria, a no quererla, a aceptarla inferior a cualquier nación del mundo.

Ellos son los que ser ríen cuando alguien canta el himno, los que sueltan arcadas cuando suena un huayno, elaboran ruidos de mono cuando ven a un negro (o dicen chistes afrénicos como "los negros solo piensan hasta medio dia"), inflan el pecho cuando sienten la superioridad con las provincias, esas provincias de la que proviene su misma sangre.

Y lo triste es que ingentes cantidades de estos compatriotas han nacido, o se han afincado en la capital (conozco algunos cuyo primer llanto fue en una ciudad del interior, pero ahora dicen "nosotros los limeños"). El tener la chance de vivir en un lugar tan cosmopolita como Lima, no ha ampliado su cultura, no ha ensanchado sus horizontes, no ha sublimado su carácter. No.

Ahora comprendo como surgen ritmos como la chicha, que no es más que un huayno estilizado con ritmos caribeños, y que nuestros compatriotas de la sierra tenían que bailar, ya que bailar su propio huayno hubiera sido como una sentencia de muerte en la Lima de aquellos años. Ahora comprendo porque tuvo que seguir una historia similar a la del Hare Krishna, que solo triunfó en la India cuando llegaron blanquitos gringos dando saltos, aquí fueron blanquitos argentinos. Ahora comprendo porqué solo el siglo XXI trajo otras etnias para comerciales, o para galanes de telenovela. Antes todos los modelos y estrellas de la pantalla chica eran caucásicos, o pretendían serlo.

Ese parece ser el problema, que solo en el siglo 21 nos dimos cuenta del color de nuestra piel, de lo aguileña de nuestras narices, de lo oscuro de nuestros cabellos y nuestros ojos. Todos esos largos años hicimos eco de aquellos hidalgos, que tenían cara de huaco chimu y tez más clara por su mestizaje, pero que se creían hijos de la colonia de España, los realistas, así los designan nuestros libros de historia. Esos que a pesar de haber nacido aquí nunca se consideraron peruanos. Esos que muchas veces tienen la desfachatez de intentar seguir su linaje a una familia ibérica, y colocar el escudo de armas de su familia, sin enterarse que muchos indios fueron bautizados y cristianizados, recibiendo también los apellidos de sus padrinos. Ese es el legado, la posta que dejaron para generaciones postreras, la de no sentir que esta tierra es su tierra.

Por eso los vemos propensos a huir, cuando ese lugar que llaman patria, no se ajusta a sus preconceptos e ideales. Por eso los vemos escupir al suelo que los vio nacer, por eso pregonan que el peruano vale poco ante cualquier extranjero, o que la felicidad es un fenómeno automático al entrar en la zona de salidas internacionales del aeropuerto Jorge Chávez.

A pesar de esta torpe filípica que he redactado, debo reconocer que yo quiero mucho a estos compatriotas, por el honor que tengo de compartir con ellos la nacionalidad peruana. Ellos son víctimas de un complejo legado, que se ha ido amasando paulatinamente en el tiempo. ¿Qué hacer con ellos? Pues la respuesta es simple, ofrecerles la información, o al menos, inspirarles a que conozcan más su patria. Vean lo inmenso y grande que es nuestro territorio, que posee maravillas que van más allá que Macchu Picchu, o el cañón del Colca. Vean el rostro de sus compatriotas en otros lugares, conozcan de verdad la historia antigua y reciente de aquellas tierras que admiran con fervor, o al menos, renocozcan que allí viven personas como nosotros, que no so excelsos ni divinos.

Regocíjense de hablar una lengua tan preciosa como el castellano, que tiene mil veces más alma y sentimiento que el inglés. Pónganse en contacto con el Quechua, esa lengua que no conozco bien, pero que tiene una de las palabras más bellas que he escuchado en todos mis periplos por nuestro planeta: MUNAY. En fin, solo se puede amar aquello que se ha visto, y creo que si ven alguito más de este magnífico país, habrán sembrado en sus corazones uno de los sentimientos más grandiosos del ser humano, el amor por la patria.

martes, 28 de junio de 2011

B.M.I. Chopin Estudio opus 10 número 2


El insanamente difícil estudio 2 del opus 10

Este estudio es la maratón de la técnica pianística, el maelstrom del que uno tiene que escapar nadando, el décimo tercer trabajo de Hércules...

Es que prácticamente hay que tocar dos voces con la mano derecha, a toda velocidad realizando unas sorprendentes escalas cromáticas usando los dedos 3, 4 y 5, mientras los dedos 1 y 2 forman un acorde reforzado por la mano izquierda. Cada vez que practico los primeros 3 compases, quedo tan agotado como haber tocado 10 sonatinas de Clementi o 3 sonatas de Mozart. Ya podrán imaginar que lograr una interpretación insuperable es una tarea portentosa, y aquí los tenemos:

Freddy Kempf: Nuevamente el diestro Freddy abre esta lista, con una interpretación bastante fluida que peca un poco de resaltar demasiado la mano izquierda (ésta en realidad debe servir para resaltar la linea armónica de los acordes de la mano derecha, los que por razones obvias, son algo tenues).



Mitsuko Uchida: Esta fabulosa pianista de origen japonés ya ha engalanado estas páginas digitales, su interpretación es grandiosa, con una dinámica justa, con las escalas cromáticas fluyendo naturalmente, casi parece un racimo de semi corcheas hábilmente ensartadas unas con otras.



Vladimir Ashkenazy: Finalmente, el medallista de plata del Concurso Tchaikovsky, Vladimir Ashkenazy es un pianista de repertorio tan amplio, que solo podría ser comparado con Horowitz en ese aspecto. No conoce términos medios, habiendo grabado ciclos completos de los conciertos de Rachmaninov, Beethoven, Mozart (!) y Chopin. En esta interpretación su toque cristalino y bien pulido oculta todas las monstruosas dificultades de esta obra. Su virtuosismo queda más que probado al no parecer esforzarse más de lo necesario, pero también, su vena romántica le da ese toque tan exquisito a una obra por demás maratónica. Insuperable.


miércoles, 22 de junio de 2011

Una donación pobre.


En un post anterior había comentado mi experiencia personal con una enfermedad para la que necesité en múltiples donaciones de sangre. Sin embargo, el avance en el asunto sigue siendo muy pero muy escaso. Continuamos siendo el país de Latinoamérica que menos donaciones de sangre voluntarias tiene. Incluso, las donaciones de sangre en el Perú se pueden dividir en 95% realizadas para un familiar, amigo o conocido, y un 5 % realizadas de manera voluntaria y desinteresada. Este es otro síntoma de lo decadente de nuestra sociedad peruana. Un país que parecería amalgamar divisiones, desconfianzas, egoísmos, desprecios que incluso a la hora de un desafío como el ser solidarios donando nuestra sangre para un semejante, brota entonces toda una serie de prejuicios, preconceptos e ideas delirantes. No estaba enterado que en aún persiste el negocio de la venta de sangre, pensé que esa lacra se iba a superar en los años 90, cuando fui testigo de la misma en el hospital de neoplásicas en Lima.

El tema es controversial y su solución depende de una campaña educativa que no solamente nos ilustre sobre la enorme importancia y obligación que tenemos todos para donar nuestra sangre. Finalizada la primera década del siglo XXI, contemplar este panorama sombrío nos debe llamar a todos los miembros de nuestra sociedad para luchar denodadamente contra los mitos y falta de solidaridad en la donación de sangre y otros tejidos.

En todo caso esa campaña de regalar medio litro de cerveza por una unidad de sangre sigue resultando una idea interesante para implementar en nuestro país, entre otras cosas.


Enlaces relacionados


domingo, 19 de junio de 2011

POR EL DIA DEL PADRE


Cuando yo era niño, mi padre no colgó en las paredes de mi cuarto batmánes ni supermánes, colgó la foto de Faraday, Newton y Ohm. De esta manera mis primeros super héroes fueron hombres de la ciencia.

Cuando yo era niño, mi padre me regalaba tres libros por cada juguete.

Cuando yo era niño, mi padre premiaba mis buenas notas con un almuerzo en el casino español de Chimbote, donde milagrosamente mi apetito mejoraba.

Cuando yo era niño, una vez mi padre me mostró un sobre lleno de billetes de 1000 soles, y me dijo "hijo, este es el producto del TRABAJO del hombre".

Cuando yo era niño, mi padre me enseñó las notas de la escala de do, aunque mucho tiempo creí que las notas tenían colores, luego me llevé el chasco al verlas todas de luto en los pentagramas.

Cuando dejaba de ser niño, mi padre me enseñó el portentoso lenguaje de las matemáticas, lenguaje que nunca debí intercambiar por el de los helenismos y latinazgos de la medicina.

Cuando yo tenía 12 años mi padre me regaló un libro llamado "¿Qué es la plusvalía?" donde aprendí a conocer las entrañas putrefactas del capitalismo.

Toda mi vida mi padre repetía la frase "La matemática no cree en adivinos", y luego me topé con gente que cree más en los adivinos que en los médicos.

Al resolver el 98% de las preguntas de matemática de mi examen de ingreso, logré con las enseñanzas de mi padre, entrar a la faculta de medicina.

Yo solo espero que algún día, mis hijos tengan algo bueno que decir de mí.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Apellidos en ruso


Como en esta páginas digitales aparecerán con frecuencia apellidos de origen ruso o eslavo, es conveniente este pequeño acápite que orientará a su correcta pronunciación.

LOS ERRORES

Como sabemos, el idioma ruso consta de un alfabeto diferente, derivado del griego, el alfabeto cirílico, por definición entonces, podemos decir que su escritura en español debe transliterarse. Pero nuestros amigos de la península ibérica no fueron los primeros que transliteraron los apellidos de la Rus, si no fueron los alemanes y franceses, quienes tuvieron un contacto más veterano con la tierra de Pushkin. El error más craso y más frecuente entonces es adoptar sin chistar estas transliteraciones, especialmente las del alemán.

La mayor parte de los apellidos rusos termina en OV, como Orlóv, Smírnov, Búntov, Ulianóv. Sin embargo, en alemán la V equivale fonéticamente a una F, es decir Von Neuman se pronuncia FON NOIMAN. Por eso estos apellidos se escriben erróneamente como Orloff, Smirnoff, Ulianoff, algunas veces con una f, pero ese es el error más y más obtuso. Esta terminación a veces también se translitera con la fonética correcta en el alemán (por ende también en algunos aspectos del Polaco) Usando la W, que en español equivale a la V. Es decir Waldstein se pronuncia VALDSHTAIN, y algunas veces los apellidos rusos aparecen como Iwanow, Orlow, Molinow, etc.

El idioma germano también tiene un fonema, la CH que se lee como J en español. Es así que Richter en alemán se lee RIJTER. Por eso algunos apellidos a veces aparecen como Rachmáninov, Pachman, Bachman, cuando en español se les debe escribir Rajmáninov, Pájman, Bájman (Bajmánov en su adaptación rusa).

Finalmente, debemos mencionar el fonema ruso ZH, que equivale a la J francesa o la R como se la pronuncia en nuestro Andes. En las transliteraciones francesas aparecen ejemplos como Jdanov, Jukov, Nijinski, que deben escribirse en español como Zhdánov, Zhúkov, Nizhinski.

LA ACENTUACIÓN.

En español tenemos la torpe asunción que todos los apellidos rusos son agudos, pero esto surge por las reglas de la acentuación que tiene nuestro idioma. Sabemos que las palabras agudas solo llevan tilde cuando terminan en N o S, y al carecer otros idiomas de tilde o no tener nuestras reglas, los apellidos rusos llegan en su forma atildada, y por lo tanto, como casi siempre terminan en OV, asumimos que todos llevan acento en la O, como por ejemplo, Marmeladóv, Raskolnikóv, Zhdanóv, cuando una gran parte de los apellidos rusos es en realidad grave y no aguda. Por lo tanto estos apellidos se deben pronunciar Marmeládov, Raskólnijov, Zhdánov.

APELLIDOS FEMENINOS

Las mujeres llevan el apellido del padre, pero con la letra A añadida, conserva su acentuación original. Aqui algunos ejemplos: Marmeládova, Zhdánova, Búntova, Radiónova.

APELLIDOS DE ORIGEN RUSO OCCIDENTAL, UCRANIANO Y POLACO.

Aquí las reglas varían un poco, ya que la mayoría de apellidos de estas zonas no terminan en OV, si no en INSKI o en ENKO. En este caso tanto la primera I como la E de estas terminaciones son las que se acentúan, ejemplos: Kachínski, Marínski, Kuchínski, Chernénko, Mijailichénko, Pavliuchénko.

FINALMENTE EV, OV, IOV.

En ruso existe una vocal disónica, la letra ë, que se pronuncia IO. Por regla fundamental, toda sílaba que lleve esta vocal es acentuada, por lo tanto muchos apellidos rusos terminan en IOV, y no OV, ergo, son agudos. Ejemplos típicos, Karalióv, Pugachióv, Gorbachióv. Como en alemán o inglés no existe esta letra con diéresis, muchas veces encontramos estos apellidos escritos como Karalev, Pugachev, Gorbachev (así lo pronunciaba el torpe de Ronald Reagan). Los únicos textos donde encontré una correctísima transliteración de los apellidos rusos al español, son aquellos de la editoriales soviéticas Raduga y Moscú. La versión digital de crimen y castigo en Wikipedia es de pobre calidad.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Rosa Púrpura del Cairo.

El infinito rango interpretativo de Mia Farrow




Resulta bastante fácil recordar los filmes estadounidenses que vi en la Unión Soviética, entre otras cosas, por su enorme calidad y porque las autoridades del régimen comunista se encargaban de una selección que no solo iba en el sentido de excluir aquello que era agresivo contra el país de los soviets, si no también lo que fuese decadente, violento, brutal, grosero, es decir, capitalista. El hipermaestro Woody Allen fue incluido en la selección de la férrea censura, con una cinta llena de profunda ternura, e impertérritas conclusiones sobre la ilusión de la ficción y el choque duro con la realidad. Mia Farrow encarna a Cecilia, una frustrada mujer que encuentra un escape a sus tribulaciones en el universo fantástico del séptimo arte. A medida que su afición a las películas se vuelve compulsiva, el héroe de la pantalla grande, de repente da un salto y se materializa en un ser humano capaz de amarla y rescatarla de sus miserias. No quiero seguir revelando más de esta deliciosa historia, pero en ella exploramos varios temas, sobre todo, el tema de como la ficción en general, y la cinematográfica en particular, nos impacta y transforma. Como llegado un momento no somos capaces de distiguir entre el personaje y el actor que lo encarga (el guión tiene elementos de la genial "Seis personajes en busca de autor" de L. Pirandello), y como esa obnubilación puede hacer volar nuestra mente por espacios desconocidos. Mia Farrow está magnífica en su rol, pocas actrices modernas podrían dar una interpretación tan conmovedora como la estrella del "Bebé de Rosemary" o "Hannah y sus hermanas". Farrow logra un rango de expresiones infinito, como un glissando que va desde la pena y la congoja, hasta el júbilo más radiante. Su performance logra humanizar y hasta divinizar el patetismo más extremo, para no solo entretenernos, si no para reflexionar de qué diversas maneras el cine puede llevarnos a sentirnos parte de la fantasía. Farrow logra encarnar la ilusión, el Einfülung emotivo, el escape de la realidad, pero también la decepción, la frustración, la derrota ante un mundo en el cual no nos gustaría vivir.




Regresando a mi casa, del Cine Vitiaz donde había sido testigo de esta joya cinematográfica, me preguntaba que sería si yo pudiera entrar en la tela, y mezclarme en la historia que allí sucedía. Años después la respuesta a esta ilusión adolescente fue ese bodrio llamado "El último gran héroe" con Arnold Scharzenegger.

martes, 3 de mayo de 2011

Médico o carnicero






Nuevamente la prensa de nuestro país vuelve a publicar con sendos titulares y mefíticos párrafos la comisión de una nueva negligencia médica. Como siempre la imparcialidad notoria de los diaristas peruanos es intachable, como también son alturados y congruentes los comentarios de los dignos lectores en cuestión. Lo que me sigue inquietando es la incapacidad de éstos lectores para distinguir entre los muy similares oficios del médico y de carnicero. Bueno, la tarea es bastante difícil, ya que ambos oficios tienen características similares, que sería necesario un doctorado en filosofía para distinguirlos sin ninguna dificultad. Con ese motivo he decidido publicar estos dos videos que son ilustrativos y pueden servir de punto de partida para la colosal tarea de poder distinguir ambas labores, espero que esto le sirva de ilustración a varios de mis compatriotas, y aporten más para su bien conocida sapiencia.