viernes, 30 de abril de 2010

Adiós, adiós abril

arbol y tumba

Siendo casi la media noche aquí en esta ciudad, perla del fenecido imperio Luso en el Africa, estuve pensando qué escribir para mañana, primero de mayo, día importante porque se honra la acción más noble del ser humano, pero derrepente me doy cuenta que abril fenece, abril pasa al olvido, y una frase divaga por las neuronas de mi lóbulo temporal, como un trapo inesperado en un baúl taimado, como un deja vu involuntario, abril, abril ya mueres, abril no eres, abril no quieres, abril el más cruel de los meses, pero en qué lengua te recuerdo. Eras el todo de una parte, y entonces surge clara la imagen, o los vestigios dopámínicos del sentimento, el lóbulo frontal organiza y surge el autor de tan bella frase: "abril, el más cruel de los meses": T. S. Eliot.




I. THE BURIAL OF THE DEAD

April is the cruellest month, breeding
Lilacs out of the dead land, mixing
Memory and desire, stirring
Dull roots with spring rain.
Winter kept us warm, covering
Earth in forgetful snow, feeding
A little life with dried tubers.
Summer surprised us, coming over the Starnbergersee
With a shower of rain; we stopped in the colonnade,
And went on in sunlight, into the Hofgarten,
And drank coffee, and talked for an hour.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch.
And when we were children, staying at the archduke's,
My cousin's, he took me out on a sled,
And I was frightened. He said, Marie,
Marie, hold on tight. And down we went.
In the mountains, there you feel free.
I read, much of the night, and go south in the winter.

What are the roots that clutch, what branches grow
Out of this stony rubbish? Son of man,
You cannot say, or guess, for you know only
A heap of broken images, where the sun beats,
And the dead tree gives no shelter, the cricket no relief,
And the dry stone no sound of water. Only
There is shadow under this red rock,
(Come in under the shadow of this red rock),
And I will show you something different from either
Your shadow at morning striding behind you
Or your shadow at evening rising to meet you;
I will show you fear in a handful of dust.
Frisch weht der Wind
Der Heimat zu
Mein Irisch Kind,
Wo weilest du?
"You gave me hyacinths first a year ago;
"They called me the hyacinth girl."
- Yet when we came back, late, from the Hyacinth garden,
Your arms full, and your hair wet, I could not
Speak, and my eyes failed, I was neither
Living nor dead, and I knew nothing,
Looking into the heart of light, the silence.
Od' und leer das Meer.

Madame Sosostris, famous clairvoyante,
Had a bad cold, nevertheless
Is known to be the wisest woman in Europe,
With a wicked pack of cards. Here, said she,
Is your card, the drowned Phoenician Sailor,
(Those are pearls that were his eyes. Look!)
Here is Belladonna, the Lady of the Rocks,
The lady of situations.
Here is the man with three staves, and here the Wheel,
And here is the one-eyed merchant, and this card,
Which is blank, is something he carries on his back,
Which I am forbidden to see. I do not find
The Hanged Man. Fear death by water.
I see crowds of people, walking round in a ring.
Thank you. If you see dear Mrs. Equitone,
Tell her I bring the horoscope myself:
One must be so careful these days.

Unreal City,
Under the brown fog of a winter dawn,
A crowd flowed over London Bridge, so many,
I had not thought death had undone so many.
Sighs, short and infrequent, were exhaled,
And each man fixed his eyes before his feet.
Flowed up the hill and down King William Street,
To where Saint Mary Woolnoth kept the hours
With a dead sound on the final stroke of nine.
There I saw one I knew, and stopped him, crying "Stetson!
"You who were with me in the ships at Mylae!
"That corpse you planted last year in your garden,
"Has it begun to sprout? Will it bloom this year?
"Or has the sudden frost disturbed its bed?
"Oh keep the Dog far hence, that's friend to men,
"Or with his nails he'll dig it up again!
"You! hypocrite lecteur! - mon semblable, - mon frere!"



I. EL ENTIERRO DE LOS MUERTOS

Abril, el más cruel entre los meses,
Hace que nazcan lilas en la tierra muerta,
Mezcla recuerdos y deseos, sacude
Raíces perezosas con lluvias vemales.
El invierno nos puso los abrigos, cubriendo
La tierra de olvidada nieve, alimentando
Una mezquina vida con inertes tubérculos.
Nos sorprendió el verano, soltándose sobre el Stambergersee
Con un chubasco; hicimos alto en la columnata
Y cruzamos después el Hofgarten, bañados por el sol.
Y tomamos café y platicamos una hora.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch.
Y de niños, de paso por la casa de mi primo el archiduque,
Él me sacó en trineo.
Yo tenía miedo. Me dijo: Marie,
Marie, cógete bien. Y nos deslizamos cuesta abajo.
En las montañas, allá sí que nos sentimos libres.
Leo casi la noche entera y en el invierno parto hacia el sur.

¿Cuáles son las raíces que prenden, qué ramas
Brotan de este cascajo? Hijo de hombre,
Tú no puedes decirlo, ni imaginarlo, pues sólo conoces
Un cúmulo de imágenes donde reverbera el sol.
El árbol seco no cobija, el grillo canta monocorde,
La estéril piedra no mana agua. Sólo
Hay sombra bajo esta roca roja.
(Ven a la sombra de esta roca roja),
Voy a enseñarte algo diferente
De tu sombra que marcha a largos pasos contigo en la mañana,
0 de tu sombra, irguiéndose al ocaso para ir a tu encuentro;
Voy a enseñarte lo que es el miedo en un puñado de polvo.

Frisch weht der Wind
Der Heimat zu
Mein lrisch Kind,
Wo weilest du?

“Me diste los primeros jacintos hace un año;
“Me llamaban la niña de los jacintos.”
-Pero cuando volvimos, ya tarde, del jardín de los jacintos,
Tus brazos tan cargados, tu cabello tan húmedo, no pude
Hablar, y se apagaron mis ojos, no estaba
Vivo ni muerto, no sabía nada
Mientras veía el corazón de la luz, el silencio.
Oed' und leer das Meer.

Madame Sosostris, famosa clarividente,
Pescó un resfriado, sin embargo.
Se le considera la mujer más sabia de Europa
Con un vicioso mazo de naipes. Aquí, dijo ella,
Está su carta, el Marinero fenicio que murió ahogado.
(Estas perlas fueron sus ojos. ¡Fíjese!)
Aquí está Belladonna, la Dama de las Rocas,
La dama de los sinos.
Aquí está el hombre de los tres bastos, y luego la Rueda,
Aquí el mercader tuerto, y esta carta en blanco
Es algo que lleva a cuestas
Y no puedo mirarlo. No encuentro
Al Colgado. Tema la muerte por agua.
Veo una muchedumbre formando corro.
Gracias. Si ve usted a la estimadísima señora Equitone,
Dígale que yo misma le llevaré el horóscopo:
Hay que ser tan precavida en estos días.

Ciudad irreal,
Bajo la parda niebla de una alborada de invierno,
Tal multitud cruzaba por el Puente de Londres,
Que nunca hubiera yo creído que fueran tantos los que la muerte se llevara.
A veces emitían breves suspiros,
Cada quien con la vista clavada delante de sus pies.
Cuesta arriba, luego calle King William abajo,
Hacia donde Saint Mary Woolnoth santifica las horas
Con un sonido al final de la novena campanada.
Allí vi a un conocido, y lo detuve gritándole: “iStetson!”
¡Tú, que estabas conmigo en los barcos de Mylae!
¿Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
Ha comenzado a retoñar? ¿Florecerá este año?
¿O la inesperada escarcha remueve su arriate?
Oh, aparta de allí al perro, que es amigo de los hombres,
Pues si no, ¡lo desenterrará de nuevo con sus uñas!
¡Tú, hypocryte lecteur! -mon sembable- mon frère!”


(Versión en español: José Luis Rivas)





El inmenso T.S. Elliot leyendo su poema

Nueva categoría: hipermaestros del cine

Stanley Kubrick


Es momento de ir comentando ahora los filmes y propuestas de los directores de cine, que pueden ser considerados como "Hipermaestros". Un hipermaestro no es aquél que simplemente hace una buena película, si no que las acciones tomadas para coordinar un grupo tan extenso y variopinto de artistas y profesionales, tienen consecuencias que van mucho más allá del set de filmación. Un hipermaestro no es aquél que tiene un largo currículum o una copiosa trayectoria. El hipermaestro Stanley Kubrick solo dirigió 13 películas en el espacio de 46 años, pero algunos de estos filmes se han vuelto referentes eternos del séptimo arte. Un hipermaestro no es aquél que logra el éxito comercial con sus películas: David Lynch no se ha vuelto millonario con sus films pero su universo es único e inclasificable, como inclasificable es la arquitectura de Gaudí. Un hipermaestro no es aquél que gana esa prostituída estatuilla llamada "Oscar". Alfred Hitchcock, el inventor del lenguaje efectivo cinematográfico y el gran formalizador de los elementos narrativos del film jamás lo ganó, por no ajustarse a los "patrones" de Hollywood, además de ser un tanto exitoso en la taquilla. Un hipermaestro no es independiente, ni tampoco director de estudios, como los casos de los grandes Steven Spielberg y George Lucas lo ilustran. Un hipermaestro no depende de la experiencia, en contraste con otros oficios donde el paso de los años lleva al oficial a las alturas olímpicas. Orson Welles dirigió "Ciudadano Kane" con sólo 26 años, y logró hacer la mejor película jamás filmada. Del otro lado del espectro está el grandioso Akira Kurosawa que a sus 81 años de edad rodó "Rapsodia en agosto", uno de los filmes más conmovedores sobre las consecuencias de la guerra y el uso desproporcionado de las armas.

Se necesita mucho para ser un hipermaestro del cine, pero estos singulares personajes que irán apareciendo en esta bitácora, son gente que ha legado obras inmarcesibles e inborrables, que pertenecen ahora a la humanidad.

jueves, 29 de abril de 2010

Vladimir Spivakov

Vladimir Spivakov


Aun la pasión por el violín corría por mis venas, pero luego de unas fallidas clases de solfeo en la casa de los pioneros cerca de la Estación Profsayúznaya, me dí cuenta que el idioma iba a ser una barrera casi infranqueable para complementar mis actividades escolares con el violín. Sin embargo por la televisión estatal soviética se transmitían varios programas de música clásica, y entre ellos destacaba un talentoso y fenomenal violinista, que iba a dejar una impresión duradera. Vladimir Spivakov, entre tantos honores, medallista de plata en el concurso Tchaikovsky, y de oro en el de Montreal, tiene un estilo expresivo, romántico y lleno de emociones para nada complejas o elitistas. Sus interpretaciones de Bach y Vivaldi llevan el sello de una gran técnica y virtuosismo, capaz de gustar hasta aquellos que no son particularmente adeptos a la música clásica. Parece ponerse en contacto directo con la mente y emociones del espectador, de la manera más llana y sincera posible.

Este fabuloso violinista ha fundado una de las orquestas de cámara más importantes del mundo, los Virtuosos de Moscú, longevo conjunto musical que ya ha cumplido casi 32 años de vida artística.

Esta es una sublime interpretación de Brahms, junto con otro monstruo de la música, Evgueni Kissin.


En defensa de las corridas de toros.


Torero!



Mario Vargas Llosa ha publicado un artículo en el Comercio con un enfoque sobrio sobre la controversial discusión en torno a las corridas de toros. Resulta que Don
Mario, como consecuencia del reciente debate legal para prohibir las corridas de toros en Cataluña, se ha visto comprometido en varias discusiones, algunos con tintes de riña, con airados defensores de los derechos de los animales, que en algunos casos ultrapasan la decencia y la buena educación, para endilgar a personas, como Don Mario, los peores epítetos por disfrutar del espectáculo taurino.

Personalmente yo no soy un apasionado de la tauromaquia, pero me parece una excelente tradición, a ser preservada por generaciones venideras, como una demostración de destreza y valentía. De niño me llevaron a varias corridas en nuestra discreta plaza de Toros en Trujillo (cerca del mercado Mayorista): fue para mí un espectáculo sobrecogedor y colmado de emociones al límite. Personalmente, creo que la fiesta taurina es una de los aportes más bellos de España a nuestra cultura.

Del otro lado están aquellos que construyen un ego ilimitado con el escudo de defender al siempre indefenso animal. La elaboración de su auto-pedestal se basa en darlo todo por los seres que no tienen voz, y son abusados, torturados y destrozados de maneras inhumanas. Yo no tengo nada contra eso, pero la crueldad contra los animales no debe ser una excusa para ejercer la crueldad contra los humanos. Aquellos que desean la prohibición de la tauromaquia, lo hacen para forzar un mundo a su manera y de acorde con sus principios, lo cual, por deficinición, se denomina facismo. Los apasionados defensores de los animales hacen gala de uno de los defectos más fundamentales del ser humano: buscar motivos para sentirse superiores a otros seres humanos. De esta manera, con el halo y abolengo que les confiere su estatus de defensores de los "indefensos", se ungen con el derecho de despreciar a quienes disfrutamos del espectáculo de los toros. Y esto les hace bien, no hay nada como como comprobar que estamos moralmente por encima de tantos bárbaros, trogloditas, destazadores, carniceros.

Desde un aspecto moral, creo que la defensa del animal debe limitarse solo a aquellos animales que uno posee, habiendo un claro compromiso de por medio. Es decir, si uno posee un animal y el compromiso es cuidarlo como mascota, todo maltrato hacia esa mascota es moralmente inaceptable. Pero si uno posee un animal para ser ultimado, de la manera más diversa posible, no veo ninguna falta de moral en ultimar a dicho animal. Mucho más cuando el ultimador también apuesta su vida en el intento.

Yo creo que las corridas de toros desaparecerán algún día. Inevitablemente el ser humano comprenderá que es una verdader idiotez permitir que otro ser humano se arriesgue por brindarnos entretenimiento. Yo sí considero absolutamente inmoral anteponer un animal a un ser humano. No me creo superior a aquellos que lo hacen, pero sí puedo indicarles su falta de moral en ese aspecto. Por lo tanto, y para darle un jocoso final a esta entrada, voy a proponer algunas soluciones creativas a los problemas que generaría la prohibición universal e irreversible de las corridas de toros.

1) Llevar a su casa los toros de lidia y cuidarlos hasta que fenezcan de apacible muerte natural.

2) Crear un juego en psp o nintendo wii que emule en casi un 80 el espectáculo taurino en una realidad virtual digna de las obras Gibsonianas.

3) Clonar a toros y toreros, para que su muerte o lesiones sean moralmente aceptables.

4) Convertir todas las plazas de toros en hoteles para perros, gatos, cuyes, lombrices o cualquier tipo de mascota que suelen criar los enardecidos prohibidores.

5) Usar los trajes de luces solo en el carnaval, teatro, fiestas travestis, concursos de tunas, domingos de ramos, visitas al piso de UCI etc.

6) Inscribir a todos los toreros en facultades de medicina, con el fin de que todos se conviertan en anestesiólogos, especialidad que puede valerse de muchas de sus habilidades.

Enlaces relacionados.

Vargas Llosa: torear y otras maldades.

Que no puedo verla

Arte y tauromaquia.

Bellas acuarelas de Eric Fischl sobre la tauromaquia.


lunes, 26 de abril de 2010

Se afinan (afilan) las herramientas del blogger.


Eduardo Manos de Tijera

Bueno, no sé si aun padezco del síndrome del blogger, y estoy lejos de mi apreciadísimo amigo Lizardo para ser diagnosticado apropiadamente por métodos Freudo-Laco-Jungianos; a pesar que reconozco que mi índice de masa corporal puede haber sufrido algunas elevaciones en los últimos meses, aún no puedo autodeclarme como un pícnico vero, que es uno de los criterios diagnósticos de dicho síndrome. He tenido periodos de sequía creativa, pero usando el método mozartiano para ir elaborando estas nada geniales entradas de bitácora, he podido ir revelando algunos aspectos de relevancia en mi biografía (que no debería tener mayores consecuencias para el género humano) sobre todo para comprender las motivaciones de mi gradual cambio de oficio. El hecho es que ahora que voy dominando las herramientas para elaborar las entradas, también me resulta más fácil condimentar estas insípidas páginas con algunas entradas de humor. El humor también es vital para mi formación, ya que en esos desventurados días que pasé en Londres, mi único consuelo es haber escrito el tratamiento de una comedia romántica (diantre, yo el ultra serio y recontra formalista, tuve la gracia de escribir una comedia inspirndome en las turbias aguas del Támesis y en las pintas de Stella Artois de los pubs cerca de Southwark).

Y al ser una de las herramientas escenciales para el bloguista el cortar y pegar fotos, links, textos y hasta ideas ajenas, este post rinde homenaje a ese cercenador de arbustos con acabado post moderno, a ese filoso Fidias del arte estilista, a ese Miguel Angel de las materias fibrosas y filamentosas, Eduardo Manos de Tijera.

Una tijerita más nunca sobra...

Tijera Metzembaum

viernes, 23 de abril de 2010

Convoy

Convoy

 

 

Durante mi permanencia en la Unión Soviética mi pasión por el cine fue adquiriendo un nuevo rumbo, el rumbo del criterio. Este rumbo no implica el criticar o ver las deficiencias de tal o cual película en especial, si no más bien distiguir una buena película de una mala de una forma casi instintiva. Y que mejor manera de comparar dos películas que tener una película estadounidense y una soviética para ver en un fin de semana. Muy pocos filmes yankis lograban pasar la deleznable censura soviética, pero esta joya del cine, dirigida por el Hipermaestro del cine Sam Peckinpah, creador de obras violentas y de extrema acción (La pandilla Salvaje, La fuga, Pat Garrett y Billy the Kid). Esta obra contrastaba por la calidad de sus actores, su fotografía, edición y música, que dejaba por el piso al menos al 70% de las películas producidas en el país de los Soviets.

Convoy narra la historia de un camionero apodado "Patito de hule" que decide sublevarse contra los abusos de la policía local y lidera un convoy de protesta que logra captar la atención de todos, incluída la prensa. Sin embargo, aunque corre sangre y se producen varias magulladuras, nadie muere en esta cinta (¡Qué pasó maestro, estaba depre!). Da la impresión que Peckinpah se toma el pelo a sí mismo, y también le toma el pelo a la violencia, ya que los camioneros logran su victoria exponiendo la brutalidad e insanía del jefe de la policía del estado (interpretado brillantemente por el "ultra malo" Ernest Borgnine), quien acaba ametrallando el camión de nuestro héroe con un tanque.

En esos días en que me aventuraba a "seguir" las películas por los distintos cines moscovitas, y también aprovechaba que el boleto era baratísimo (50 kópecks), también comenzaba a interrogarme a mí mismo que cósa volvía a una película buena y a una película mala. Aún ni tenía idea de que cosa era la dirección, producción o fotografía, pero sospechaba que algunos ingredientes misteriosos estaban involucrados.

Una tarde de sábado fui a ver "Planeta Desfile" (Парад планет 1984), dirigida por Vadim Abdrashitov, y luego, en función Vermouth, asistí a "Convoy", cerca de la estación Liérmontovskaya, el resultado fue como comer una raspadilla de a sol, y luego degustar de un fino helado italiano, con nueces crocantes.

jueves, 22 de abril de 2010

El galgo y el cerdo


MAnuel Bretón de los Herreros



Un poema que siempre ha sido de mi preferencia desde mis épocas de escolar, y que pude declamar hasta en Moscú, fue esta joyita de Manuel Bretón de los Herreros. De hecho fue el primer poema que memoricé por completo, por que admitámoslo, es muy gracioso y lleno de moralejas en cada una de sus estrofas.

El galgo y el cerdo

La sobriedad nos conviene
Y nos mata la pereza:

Esta fábula no reza,

Que es una lección de higiene.


Desde su hedionda pocilga

Cierto marrano archibruto

A un ligero galgo enjuto

Tales sandeces le endilga:


-Pobre animal baladí

Que estás hecho una silueta,

¿Eres dómine o poeta?

Lástima tengo de ti.


-Gracias, le responde el galgo,

Por tu amistoso interés;

Pero, tal como me ves,

Más puedo que tú y más valgo.


-¡Sí; cruzando valle y loma,

Y expuesto a más de un percance,

A una liebre das alcance

Para que otro se la coma!


-Cierto; mas de la victoria

La mejor parte reclamo:

El provecho doy al amo

Y me reservo la gloria.


- ¡Bah! ¿qué es la gloria? Humo vano.

Yo, a tales quimeras sordo,

Como, duermo y en paz engordo.

-Replica tosco el marrano.


-Por ventura ¿estoy yo hambriento?

El amo no me limita

La ración que necesita

Mi sobrio temperamento.


Conservo así la aptitud

Que pide mi noble oficio,

Y aire puro y ejercicio

Fortalecen mi salud.


Entre el hogar y la caza,

Así, bestia descreída,

Quince y más años de vida

Concede el cielo a mi raza.


Tú, cuyo sensorio embota,

Ya de suyo torpe y basto,

Entre inmundo cieno, el pasto

Del salvado y la bellota;


Tú, cuyo destino cierto,

Tras llevar tan feo nombre,

Es cebarte vivo el hombre

Para devorarte muerto;


Tú, cuya importancia es nula

Para tanto orgullo, ignoras

Que están contadas tus horas

Y es tu enemigo la gula.


Cumplido apenas un año,

Darás el postrer resuello,

Y tras de horrible degüello

Te sacarán el redaño;


Y de muerte tan funesta,

Sin duelo de tu agonía,

Será en esta casa día

De regodeo y de fiesta.


Ya preparan la sartén,

Ya hacen de tu carne trizas

Y con ella longanizas,

Que yo he de probar también...


Su filípica severa

Suspendió el galgo ladino,

Porque advirtió que el gorrino

Se durmió... como quien era.


El estúpido glotón

Que, sin más Dios que su panza,

Vive en vergonzosa holganza

Como el citado lechón,


Tema apresurar el día

En que le lleve al lucillo,

Si no acerado cuchillo,

Fulminante apoplejía.


Manuel Bretón de los Herreros fue un prolífico comediógrafo español, quien aún al estar inmerso en la época del romanticismo, se mantuvo fiel a las tradiciones de Moratín y algunas del constumbrismo. Sagaz observador del detalle y mordaz sátiro de las usanzas de su época, sus obras son también una sabrosa crónica de Iberia en aquellos años. El poema ahora lo uso para pasar un rato ameno con mis hijos, que me llenan de preguntas sobre cuando van a cocinar al chanchito.